
Había una vez una niña que se encontró frente a frente a un grupo de gitanos. Ella quedo cautivada con la música que escucho al llegar, y termino enamorada de la danza que observó. Sin embargo, fue algo fugaz como un rayo de luz.
Pasaron muchos años para que ella pudiera reencontrarse nuevamente con esas raíces gitanas. Y fue en un lugar muy lejano llamado Alabama, donde encontró su pasión por la danza árabe. De la mano de la prestigiosa bailarina de raks sharki Aziza de Birmingham, emprendió su aprendizaje de este arte milenario. Más tarde, continuó estudios con la bailarina y coreógrafa Irene Rimer.
Giros inesperados del destino intervienen y ella regresa a su querido Panamá. Y ella continúo su aprendizaje de la danza del vientre bajo la dirección de Raquel Arrué por un par de meses. En el 2009 fue un año de crecimiento personal donde no tomó clases con ninguna escuela de baile. Sin embargo, pasó las audiciones para el show Apocalipsis de Leyla Salam. Actualmente es miembro del grupo de baile de Proyección Leyla Salam.
Julissa ha participado en recitales, haflas, y presentaciones en teatro mientras vivía en el exterior. En la ciudad de Panamá tuvo la oportunidad de participar de la Danza Encendida, la primera Hafla Sincronizada Internacional y el show Apocalipsis. Hoy día se prepara para su presentación en Aqua.
Julissa ha tomado talleres de danza oriental con las bailarinas Petite Jamilla, Samnya Abras, y la espectacular Jillina. También a estado en talleres con Bozenka Arenciba y la maestra de maestras Morocco of New York. Recientemente tomó parte de los talleres impartidos por el percusionista egipcio Karim Nagi.
